Volver.
Volví para renacer, para hacer algo que nunca he hecho, para liberarme y volverme a esclavizar, volví para ser eterna y constante, volví porque la soledad me llamó y ahora es ella quien me conoce y quien me guía. Volví porque el final estuvo cerca pero sólo resultó ser un inicio, desde las ruinas, desde cenizas, renací, crecí y me reproduzco escribiendo porque no conozco otra manera de hacerlo mientras vuelo en nubes de poesía y retórica y sentimentalismo y angustia y libros pasados, letras antiguas, versos que fueron testigo de lo que mi alma quería decir pero nunca dijo. Volví simplemente porque soy hija de las letras, una de las que se van y se caen y cuando aprenden vuelven a casa para que los errores no estropeen la familia que goza en una sola palabra. Me esclaviza sentirme libre, sentirme atrofiada por pasados que nunca debieron pasar ni ser pasados ni mucho menos haber sido pensados como futuros, ingenuidad y amor. Volví para quedarme, porque escribir es esencialmente una respuesta, una respuesta que deja más preguntas, una respuesta a cosas infinitas, escribir es un infinito, llenarme de utopías y cuentos infantiles siempre ha sido el recolector en mi cabeza que trabaja como un lienzo, siempre han sido las palabras el pincel con el que se traza ese mundo tan desconocido en donde guardo las memorias, las sílabas, las puntuaciones y acentuaciones que se sienten sólo cuando alguien muere y vuelve a vivir, renacer, renací. Volví a escribir porque no es fácil y aunque no me guste perder me encanta batallar. Porque aquél que renace siempre tiene que luchar, enfrentar miedos, enfrentar siglos de memorias, escritos, palabras, versos y poesías, tiene que luchar contra su sombra y su pasado que termina siendo lo más fuerte e invencible. Porque nunca se ha conocido un ser tan lleno de poder que nuestro propio mundo de misterios, ese mundo que para mí son poesías plasmadas en libros infinitos que tampoco tuvieron inicio, que nunca tienen un final feliz ni eterno, pero no dejan de tener buena ortografía. Volví para quedarme, para ser infinita junto a esta soledad que se ha hecho de mi pluma, para juntar pensamientos y recuerdos que se dibujan a sí mismos con melancolía, para hacer de mi pasado una historia que amo leer pero que odié vivir, para perderme entre líneas y encontrar respuestas en esas calles sin salida de mis pensamientos, de mis pensamientos que no siento y que sólo escribo. Volví para volver a renacer, volver a caer, volver a escribir y de nuevo renacer.